“Los dos a una”

Inicio / PADRES-MADRES-HIJOS / “Los dos a una”

“Los dos a una”

Existe un mito educativo que nos hace mucho daño, afecta tanto a la relación de pareja como a la relación de la familia en su conjunto.

Se dice a los padres que hemos de ir los dos a una, la verdad es que en ocasiones en la realidad parece algo imposible, el problema es que la mayoría de nosotros nos lo hemos creído, no por que seamos tontos si no por que hay una parte de verdad en ello, lo que ocurre es que no hemos profundizado en temas de nuestra cotidianidad, son muchas las  cosas del día a día que  hemos dado por hecho que son así. Considero que necesitamos profundizar en ello y distinguir la parte de verdad que hay detrás de mitos como este, en este caso es la de respetar la forma en que cada uno vemos y sentimos las cosas, hemos de discernir entre esto y el significado que hemos dado  al  típico “debemos ir a una”, es decir, que en cuestión de educación hemos de hacer lo mismo y plantear ante el niño las cosas de la misma manera no vaya a ser que se líe.

Nada más alejado de la realidad, a los niños lo que les crea confusión es la falta de honestidad e incoherencia por nuestra parte, cuando planteamos las cosas como realmente son no se lían, la confusión la tenemos nosotros, en primer lugar por no ser honestos con ellos y mostrarnos como personas que se equivocan continuamente y no tratando de mostrarnos como padres “perfectos”. Si ya para cada uno como padre o madre y dependiendo de como estamos ese día, de donde estamos, o de cual de nuestros hijos viene la conducta nos cuesta decidir qué hacer o cómo actuar al respecto, cuando tenemos en mente que hemos de actuar los dos de la misma manera entonces sí que tenemos un “lío”.

Una cosa es respetar ante el niño la forma de pensar y de ver el mundo de nuestra pareja y otra muy distinta es hacer como que pienso igual que él o ella.

Si para mí no representa un problema que mi hijo se disfrace para ir por la calle pero a mi pareja le resulta incomodo por que es una persona tímida y no le gusta llamar la atención, cuando el niño plantea que quiere ir disfrazado, no tengo por que decirle que no y ya está, haciendo como que a mí también me molesta cuando en realidad no es así, esto sería lo que comúnmente llamamos ser falso y lo  que ocurrirá es que el niño va a revelarse inmediatamente ante la falsedad, va a percibir al instante que no estoy siendo congruente y reaccionará no sólo por que quiere llevar el disfraz si no también y sobre todo su reacción me mostrará la falsedad con la que estoy actuando.

Esto genera en mí sentimientos de frustración y rabia hacia mi pareja por que cuando actuó así  lo que consigo es generar una discusión por algo que para mí no tiene la menor importancia.

Lo que digamos al niño ha de ser honesto, la verdad es un lenguaje que ellos entienden perfectamente y el cual les da mucha claridad para actuar, si para mí no es un problema que vaya disfrazado pero quiero respetar los sentimientos de su padre, le diré que cuando vaya conmigo podrá ir disfrazado pero cuando vayamos los tres habrá que encontrar otra solución ya que para papa es incomodo por que no le gusta llamar la atención, le puedo decir que para mí los sentimientos de papa son importantes, cuando actuamos desde ahí los niños lo entienden, si les preguntamos qué se les ocurre que podemos hacer para encontrar una solución con la que todos estemos de acuerdo serán varias las posibilidades que nos ofrezcan.

De este modo también estamos respetando los sentimientos de nuestra pareja, hablar de esta forma nos ayuda a ser honestos y nos une como familia, al mismo tiempo que enriquece la relación de pareja.

entradas recomendadas
Contacto

Contacta con nosotras

Not readable? Change text. captcha txt

Start typing and press Enter to search